domingo, 9 de septiembre de 2012

Luz de agosto, de Wiliam Faulkner

Luz de agosto, de William Faulkner, una novela completa...


En mi retina la luz de finales de agosto en el Mediterráneo...que nos deja azules brillantes, morados de las montañas en el atardecer, grises de las nubes que anticipan las tormentas de agosto.




















 y una música que nos acompañe mientras recogemos los trastos del verano y emprendemos el regreso a casa...  una canción country, de carretera, de las que hacen camino (en este caso de vuelta), con Katheleen Edwards, en Going to Hell.... una canción que transmite serenidad y paz... para un final de verano con luz.



Ahora entiendo porque Mario Vargas Llosa tiene a Faulkner como referente y habla de la novela de este autor como la novela "en su totalidad" porque realmente la visión de Mr. Faulkner de un universo total en un pequeño lugar, que representa el conjunto del mundo, que aúna vivencias y emociones, es algo que veremos en algunos autores del boom iberoamericano, no sólo en Vargas Llosa.

La tensión de lo narrado, de la trama, que se adivina desde el comienzo a través del símbolo  de la humareda que nos identifica el incenduo y nos anticipa un drama, se va modulando a través de los capítulos, creando una atmósfera envolvente para el lector. Un ritmo lento, una atmósfera densa y cargada de tensión que Faulkner va modulando a lo largo de la novela.

Cada personaje tiene su sentido y su porqué y si hay alguien que contribuye a hacer de la trama una estructura redonda es Lena... La mujer sureña y embarazada que busca un padre, un padre genérico para su hijo, el padre, que nos introduce a la trama, nos acompaña, participando en ella y, finalmente, la trasciende, porque se convierte en un símbolo de la vida que continua, dejando atrás la trama novelística.

Además de Lena, hay otros personajes que llevan el peso de la narración, principalnente Christmas, y después  Hightower, (sin hablar de la simbología de los nombres de los personajes, claro!) que transmiten una enorme sensación de fatalidad ante el destino y una gran soledad. Son personajes que llevan el peso de la carga de su desgracia, marcada por su árbol genético, son quienes pagan las culpas del pasado, las suyas y las de otros! Hay otros secundarios naravillosos, como Brown, la señorita Burden, los Hines o Byron. Este último cobra gran importancia porque además de personaje tiene un enorme peso como narrador parcial de los hechos, actor y y narrador.

Racismo, incomprensión, marginación, fanatismo religioso e incultura son algunos de los grandes temas que se tratan en el libro; el linchamiento como solución de justicia, el trasfondo del Ku Klus Kan,  las religiones en la América profunda como forma de identidad colectiva y, como diría Baroja, la lucha por la vida son los temas esenciales que convierten esta novela en una gran obra literaria con valor universal.

Desde luego, muchos escritores lo intentan y Faulkner claramente lo consigue, es una novela completa, total y no me extraña que sea la admiración de otros escritores por cuanto supone un gran dominio de la trama, los ritmos, unos personajes muy bien construidos, una simbología precisa y, en definitiva, un análisis profundo de la esencia humana.

Si fuera escritora, que no los soy más que de estas crónicas, este autor y esta novela serían claramente uno de mis referentes. Como lectora debo decir que he disfrutado como en mis años de juventud de la lectura de una novela en la que yo no decidía nada; he sido una lectora manejada por una trama sutil y compleja, unos personajes que atrapan en su soledad y en su destino, de los que cuesta separarse, y un ritmo narrativo que el autor domina con precisión. Me descubro ante W Faulkner...

¿La llamaremos Lena?


domingo, 2 de septiembre de 2012

Espaguetis picantes para la vuelta de vacaciones


Una pasta de verano, un poco de picante a la español con un puñado de ajos traídos de Mallorca... una canción maravillosa de los viejos tiempos porque todas nos volvemos rubias en verano, porque necesitamos esa energía de la música de algunas canciones como esta de Blondie, Heart of glass.  Hay que ver el vídeo de este enlace que nos recuerda otras modas, otras músicas y otras voces.... gran Debbie Harris!

Ingredientes:

  • 500 gr de pasta fresca;
  • Una cabeza de ajos,
  • unas guindillas,
  • bolas de pimienta,
  • queso rallado


 Se cuece la pasta y se deja al dente (esta, como es fresca, se hace en 2 minutos!). Se reserva con sal y un chorrito de aceite para que no se pegue la pasta.

En una cazuela, se sofríen los ajos con piel y un pequeño corte junto con las guindillas. Cuando los ajos se han pochado y el aceite ha tomado el sabor, se añade la pasta, se echa la pimienta y se remueve un par de minutos.

Se retira y se sirve.
Se añade el queso al gusto

domingo, 26 de agosto de 2012

Tarta de limón de Bea


Esta receta me la ha dado Bea, gran compañera en algunas otras recetas del blog (como los rubiols o el brossat de requesón)... Y no sólo me la ha dado sino que me la ha hecho y me la ha traído a casa porque la bloggera también tiene vacaciones. jajajajaja. y porque vamos haciendo grupo con estas pocas recetas y reseñas cada semana... Seguidores que se convierten en participantes y esto es algo que me da mucha ilusión!

Gracias Bea. de lujo!!!!! 


 Tarta de limón y merengue

Ingredientes
:
- 1 lámina de pasta brisa

Para la crema de limón:
  • 6 yemas,
  • 250 g azúcar,
  • 50 g de maizena,
  • 100 g de mantequilla.
  • 150 ml de zumo de limón.
  • ralladura de limón
Para el merengue:
  • 200 g de azúcar,
  • 6 claras 
Modo de preparación: 

1. Extendemos la masa. Engrasamos un molde para tartas ( preferiblemente desmontable) en el que ponemos la pasta brisa.
2. Pinchamos un poco la masa con un tenedor o ponemos peso para que no suba.
3. Le damos un poco de forma a los bordes y horneamos a 180º durante 15 minutos.
4. Separamos las yemas y las claras.

Crema de limón:

1. Exprimimos 3 o 4 limones para conseguir 150 ml de zumo.
2. En una cazuela, a fuego suave, blanqueamos las yemas de limón con el azúcar y la maizena.
3. Derretimos la mantequilla y rallamos la piel de un limón.
4. Añadimos la mantequilla, la ralladura y el zumo a las yemas.
5. Removemos con una cuchara hasta que espese.
6. Después, la metemos en la nevera a enfriar.

Merengue:
1. Batimos las claras a punto de nieve y vamos añadiendo el azúcar al gusto.
2. El azúcar hay que ir echándolo poco a poco para que el merengue quede liso y brillante.

Finalizamos:
1. Colocamos la crema sobre la pasta brisa.
2. Echamos el merengue por encima.
3. Gratinamos en el horno hasta dorar.

... y así, con la ayuda de otros... disfruto de un verano maravilloso, lento y sin sobresaltos! Un verano con el Pi de Formentor, en versión de María del Mar Bonet.

"Mon cor estima un arbre! Més vell que l'olivera,
més poderós que el roure, més verd que el taronger,
conserva de ses fulles l'eterna primavera,"

El paraíso en la otra esquina, de Mario Vargas Llosa


¿Dónde está el paraíso?

Todos buscamos paraísos a lo largo de nuestras vidas. El paraiso como ese sitio, ese espacio en el que nos sentimos más cerca de la felicidad y en el que podemos ser nosotros mismos...

Y de eso trata esta novela de Vargas Llosa,  del deseo de llegar al Paraíso de dos seres lejanos en sus vidas y en sus deseos pero conectados por el parentesco y por ese mundo cambiante que supuso el siglo XIX. Son Flora Tristán, anarco-sindicalista, que hace de su vida una lucha por la justicia social en el incipiente mundo industrializado, y Paul Gaughin, ese impresionista francés, que buscó encauzar su arte en un sentido total, en las islas de los Mares del Sur.

Utopías, contradicciones, mundos cercanos, como la vieja Europa de finales de siglo, o geografías distantes, como Perú, Tahití o las Islas Marquesas.... El viaje y el destino como parte de la misma búsqueda interior, la búsqueda del paraíso personal; el mito de Itaca renovado, envuelto en la búsqueda de la justicia social y de la búsqueda artística. Al fin y al cabo, el sentido de la trascendencia de la propia vida, de la que son parte ambas, arte y justicia... Y, en medio de todo ello, personajes tremendamente humanos en su lucha citidiana, en su desesperación... Personajes que nos conmueven por lo que tienen de cecanos a nosotros mismos, por cómo gestionan sus deseos y sus frustraciones. No es esta la "gran novela" de don Mario, es la otra novela, que yo digo, de buena factura, de trama impecable pero a la que le falta un poco de la enorme fuerza narrativa de "La fiesta del chivo" o de "Conversaciones en la catedral"

Tenía esta novela guardada en un cajón desde que se publicó, ya hace unos años, en 2003, y ahora la rescato en un verano de tranquilidad y paz en el que su lectura me ha dado muchos buenos momentos junto a los pinos.... Tardes de literatura, charlas y largas nadadas, llenarse de energía y de luz para el otoño en estos últimos días de agosto que tiene ya una luz más brillante y unas tardes más cortas...final de verano.

¿Puede un cuadro o un momento cambiar nuestras vidas? Eso se pregunta Gaughin en un momento de la novela... Es un tópico muy literario y es indudable que hay experiencias que nos marcan pero también hay paraísos vitales de unos días, de unas semanas, a veces en veranos como este, en los que el entorno de crisis no ayuda, que nos dan la fuerza y la energía que necesitamos.... El paraíso está en la otra esquina, es breve, es muy fugaz, es un instante...

En este verano en que unos remontan dolores y ausencias del pasado, otros aceptan nuevos problemas, veranos en los que contamos con personas nuevas en nuestras vidas, que nos dan alegría y rodeados de pinos, montañas y mar, siempre, el mar. Hay paisajes que permanecen verano tras verano para que no se nos olvide que no somos apenas nada cuando miramos al cielo o cuando estamos frente al mar...



Es ese instante de Summertime, de Ella Fitzgerald en un verano lleno de azules...

domingo, 19 de agosto de 2012

Mermelada o confitura de albaricoque... para el desayuno con coca de bizcocho

El verano es para descansar... y para reflexionar... Es una parada de estación en nuestro año, generalmente,  lleno de rutinas y obligaciones... Hacer mermeladas, cocas, cenas con amigos, paellas familiares...



Fijar la vista en el mar, o en un pinar o en una loma verde a lo lejos y sentir esa conexión con la naturaleza que a veces nos da tanta paz. Es, en esos momentos, cuando podemos valorar lo qué hacemos, lo que nos aporta y lo que queremos seguir haciendo el próximo año porque podemos tomar pequeñas decisiones que hagan de nuestra vida y nuestro entorno un lugar mejor para vivir y para sentir. La satisfacción de las pequeñas cosas cotidianas que se consigue con la madurez que dan los años y algunos fracasos!

Mirar el futuro con ganas... porque algo bueno vendrá, viene siempre...
Como vino este domingo por la noche con esa magnífica sorpresa que fue la  Overtura de Guillermo Tell, de Rossini  con la que nos regalaron la World Orchestra en el Festival de Verano de Pollensa  en el claustro del siglo XVII del Convento de Santo Domingo.



Mermeladas... para el verano. Yo las hago de higos o de albaricoques de la tierra, de Mallorca, que compro en el mercado de fruta y que no han pasado por cámara, lo que les da un sabor de fruta madura a tiempo maravilloso!

Ingredientes:

  • 1 kg de albaricoques pequeños de la tierra;
  • 200 gr de azúcar;
  • canela en rama.
Se dejan la noche antes, los albaricoques sin hueso, con agua, azúcar y canela para que se confiten y porque en verano tenemos tiempo para demorarnos en la cocina...

En una cazuela se pone la mezcla de la noche anterior a cocer a fuego medio, se complementa con más gua y más azúcar, si es necesario!  Qué buen desayuno, un café con leche, una tostada de pan de la tierra y mermelada recién hecha, gruesa, sin pasar! también se puede usar como cobertura de una coca de bizcocho como la de la receta de yogur. Y mi madre hizo la coca de albaricoques al día siguiente...

La juguetería errante: Un misterio para Gervase Fen, de Edmund Crispin

Novela inglesa, típica de detectives... un clásico para descomprimir en el verano...


Como Sherlock y Watson, la pareja de Gervase Fen y Richard Cadogan se dan la perfecta réplica el uno la otro para ir desentrañando un misterio de corte clásico, con asesinato incluido y con un trasfondo de extrañas transmisiones de herencias.

Es una novela de misterio ligera, bien construida tanto en lo que se refiere a la trama como en la caracterización de los personajes en un Oxford de principios de siglo XX en el que el automóvil es un símbolo de modernidad que aún sorprende.

La trama se sitúa en torno al asesinato de una supuesta heredera en una "falsa juguetería", cadáver al que se enfrenta un escritor inglés junto con un profesor de literatura inglesa... la apariencia de un asesinato imposible en el que los posibles asesinos se encuentran en habitaciones separadas y diferentes a la asesinada como en u juego de cajas, típico de la novela inglesa de misterio.

No sólo la pareja principal sino el resto de personajes secundarios, son arquetipos de novela inglesa, bine armados y con una función muy específica en la trama. Todo ello, junto con unos diálogos muy rápidos y algunos rasgos de humor, hacen que se lea fácil y que entretenga su lectura en un verano caluroso, en medio de los pinos y cerca de donde Agatha Christie escribió, Asesinato en Pollensa.

Misterios, isla, mar... vacaciones, la huella de Gaudi en el centro de Palma de Mallorca como reflejo de toda la arquitectura modernista en las principales ciudades de Levante. Verano en una canción, este año la de Jamie Cullum, Ciudadanos de un lugar llamado mundo


lunes, 6 de agosto de 2012

Brossat de requesón

Una tarta dulce de requesón, un postre fácil y barato para celebrar el comienzo de las vacaciones!

Ingredientes:
  • 1/2 kg de requesón,
  • 3 huevos,
  • 3 cucharadas de azúcar (aunque seguro que mi madre y mis tías, doblan esta cantidad),
  • canela,
  • Rayadura de limó
Se mezcla bien todo en un cuenco, se pone la mezcla en una cazuela de horno y se mete al mismo, ya precalentado. Se calcula el tiempo en el horno a ojo pero mejor cruda que muy hecha porque así queda más jugosa...


Hace un mes hice este postre para la cena de "brujas" de San Juan pero hoy la repito en Mallorca, como homenaje a mis raíces, ya que es un postre típico de aquí!

Con la ayuda de Bea...



Se saca del molde y se puede servir de varias formas:
  1. Se corta en cuadrados (como del tamaño de un pinchito de tortilla) y se coloca en papeles individuales como de magdalenas o en vasitos/cuencos pequeños individuales con unas frambuesas por encima. Para fiestas...
  2. Se deja entera y se le añade una capa de azúcar glass espolvoreado por encima con un colador. Para una cena en casa...
  3. Se sirve partida en un plato con helado de cocolate o de vainilla. Para cenas más formales...
 Una receta sencilla y una canción que es una joya!!! Simply falling, de la cantante Imeoka,
Cuando el verano, es tuyo, decide tú que quieres que suceda, con quien disfrutarlo y en que emplear ese maravilloso tiempo para uno mismo y para las cosas que importan...